Ayer se aprobó en el Congreso de los Diputados la reforma de la Ley de Organos de Representación de las Cajas de Ahorro, con los votos del PSOE y del PP.
1. La entrada de capital privado en las cajas.
2. La obligacion de realizar la actividad financiera a través de un banco (participado en al menos un 50% por la propia entidad), o a través de otro banco en el que se tenga menos del 50%).
3. La creación de fundaciones para la realización de la obra social, en caso de que no tenga el 50% del banco
4. La prohibición de ocupar puestos en la Asamblea y el Consejo de Administración a los cargos electos, disminuyendo la representación institucional en los órganos de gobierno al 40%.
La reforma se justifica en la necesidad de capitalizar a las cajas para impedir su quiebra. Se complementa con las ayudas previstas en el FROB (unos 100.000 millones de euros) y el obligado proceso de concentración para reducir el número de entidades.
Desde luego, habrá que ver si esa capitalización tiene lugar. Si los propios bancos tienen problemas de capitalización no se entiende como lo van a conseguir las actuales cajas.
La principal critica que podemos hacer a la Ley es que las Instituciones Publicas pierden el control de las Cajas, disminuyendo su representacion en los Organos de Administración del 50% actual al 40%.
Está claro que lo que se pretende, mas allá de los problemas actuales, es su privatización, convirtiéndolas en bancos tradicionales, y dejando la obra social como actividad marginal.
Podríamos plantearnos si era el momento de convertir a las cajas en una banca publica, mediante la nacionalización de las mismas.
Algunos economistas prestigiosos y organizaciones políticas y sociales hacen esa propuesta. Si el Estado está aportando el dinero para sacar de la quiebra a los bancos, sin que esa ayuda signifique que exista un mayor crédito a los ciudadanos, ¿no sería mejor que el propio Estado garantizará el crédito utilizando ese dinero a través de una banca publica?.
No seamos ingenuos.Las ayudas no son para que el crédito fluya, sino para evitar el colapso del sistema y la ruina de los poderosos.
Para el conjunto de lo ciudadanos las Cajas de Ahorro son lo mismo que cualquier otro banco. Los créditos al consumo e hipotecarios han sido en la practica en las mismas o peores condiciones que los de la banca privada.
Sin dejar de apreciar la obra social de las mismas, los únicos beneficiados han sido los políticos que forman parte de sus consejos de administración y sus amiguetes. Además de sus sobre sueldos son los que deciden a quien se conceden los créditos importantes. Una via más de financiación ilegal y prebendas.
No hay que llorar porque no puedan estar ahí.Ya pondrán a otros de su cuerda.
Una banca publica siempre tendrá un papel complementario dada la envergadura y complejidad del sistema financiero actual. Por lo tanto no es una solución a la crisis económica y financiera.
En el caso de España parece mas razonable que los recursos públicos vayan destinados al ICO, especializando el mismo en los créditos para las empresas de carácter social, las innovadoras y las comprometidas con el medio ambiente.